De nuevo llevo bastante tiempo sin postear (aunque creo que esto no lo lee nadie :-D ). El motivo es, como siempre, la sucesión imprevista de acontecimientos en mi vida. Así pues, resulta que en estas dos semanas he estado en estrecho contacto con mi amigo David Muñoz de ipack4, y tras una semana de “negociaciones” hemos decidido embarcarnos en la aventurar de trabajar juntos.

David y yo nos conocemos desde hace 3 años, cuando le desarrollé un sistema de seguimiento de flotas de camiones por GPS. De hecho este fue mi primer trabajo real (y además relevante) en informática. Tenía yo entre 20 y 21 años por aquel entonces y había pasado un año desde que decidí tomar una actitud distinta en mi vida y empecé a luchar por ello. El proyecto lo comencé sin tener ni idea sobre el campo que tenía que trabajar, y con la presión de que era un programa que había que entregar a un cliente grande en un tiempo determinado. El resultado: el programa se hizo y funcionaba bien. y a partir de ahí se nació ipack4.

En aquella época, cuando David estaba montando la empresa, Pocos meses después David empezó a montar Ipack4 y me ofreció la oportunidad de trabajar con él por una cantidad muy jugosa (y más para mi perspectiva en aquel momento), y de hecho estaba casi decidido a aceptarla. Sin embargo al final decidí rechazarlo, y las causas reales que me movieron a hacerlo las saben muy pocas personas. Sin embargo todo eso lo superé cuando me vine a Madrid hace ya año y medio, y ahora estoy listo para irme.

En estos tres años han pasado muchas cosas, pero sobre todo he madurado mucho y me he preparado para afrontar la responsabilidad que ahora se me viene encima. Abandono pues mi carrera como sysadmin para convertir en un híbrido desarrollador/administrador, a la vez que arquitecto en ambos campos, y añadiendo reuniones con socios y comidas de empresa… Total, que me coloco en un plano un poco más elevado, sobre todo con más obligaciones.

Si la cosa sale bien en unos 6 meses me situaré en una posición muy cómoda, si no en una muy incómoda, pero el que no arriesga no gana. Y yo, nuevamente, elijo arriesgar, tirarme a la piscina, dar pasos precipitados y a ciegas, etc. Una vez, hace un año y medio, me salió bien la cosa. Ahora no se si pasará lo mismo, pero tengo ganas de volver a intentarlo. Además Barcelona es la ciudad española del stick, así que parece que el destino une hilos poco a poco, y me muestra lo que quiere hacer conmigo.

La semana que viene empiezo allí. No sé cómo irá mientras pongo y no internet, espero poder postear pero no prometo nada. De momento me esperan 6 meses que prometen ser muy duros.