Dentro de 3 meses…

Una de las características que más me gusta de mí desde hace ya largo tiempo es mi capacidad para tomar mis propias decisiones y tirar con ellas pa’lante sin importar lo que piensen los demás. Me ha servido para llegar donde estoy, aún cuando al principio de toda esta nueva aventura de mi vida (hace ya como 6 años) casi nadie apostaba por mí en este sentido.

Sin embargo, ayer hubo alguien que me hizo plantearme este hecho desde otro punto de vista bien distinto: ¿a qué precio? Y tiene toda la razón.

Si me miro ahora mismo veo, tal y como ella me ha dicho (aunque con palabras bien distintas), a un gilipollas arrogante, petulante y prepotente interesado únicamente por sus problemas, su dinero, su trabajo y su carrera. Ella dice que esto ocurre desde que me vine a Madrid, aunque personalmente creo que ocurre desde antes.

Cuando empecé este cambio en mi personalidad lo notaba perfectamente, ahora no tanto (a veces sí y a veces no), con lo que se está apoderando de mí, quizás quedando ya poco de mi esencia habitual, y no he hecho nada por evitarlo.

Ya no soy aquel chico friki que se negó a irse a Barcelona por una jugosa suma de dinero porque había una persona que necesitaba su ayuda, y a la que no quería abandonar. Ya no, ahora me voy, y con la firme decisión de potenciar lo que creé en su momento y subir más allá de lo que había soñado, y conseguir todo esto antes de los 30. Y PARA QUEEEEE?

Pues para nada, es la respuesta. Cada vez estoy más lejos de mi esencia y cada vez me alejo más rápidamente. Y sin embargo no fue hasta anoche cuando me di cuenta, y porque obligué a alguien a decírmelo a la cara. Alguien que me aprecia y que me quiere, y con quien he compartido buenos y malos momentos, y a quien ahora le he creado un pequeño infierno como “agradecimiento”.

Esa misma persona me preguntaba retóricamente cómo sería dentro de 3 meses. La verdad, ni yo mismo tengo respuesta, o mejor dicho tengo miedo a responder. Simplemente miro a mi alrededor y veo como poco a poco me he ido alejando de casi todo el mundo que está a mi alrededor.

Dentro de tres meses… Espero que sea distinto. Espero que todo lo que esta persona me ha dicho no se me pase en 3 días y siga con mi trayectoria mirando hacia otro lado, porque el día que me cuenta, será demasiado tarde.

Os quiero.