A veces la vida te sorprende. Súbitamente te encuentras con una situación que no te esperabas. a veces esa situación es buena, otras es mala, otras parece mala y finalmente es lo más maravilloso que te ha pasado en la vida. Jennifer Fox era es chica de 19 años estadounidense sin techo. Estaba embarazada de 3 meses e iba a tener una niña a la que había puesto “Milagro”. Imagino la sorpresa cuando se enteró que iba a tener un bebé, sobre todo teniendo en cuenta lo duro de su situación. Imagino como poco a poco, tras el susto, fue haciéndose a la idea de lo que realmente significa eso… E imagino su alegría cuando, además, sus familiares la animaron a continuar el embarazo ofreciéndole su apoyo y ayuda. Con sólo 19 años Jennifer ya era consciente de la trascendencia espiritual (por llamarlo de alguna forma) de llevar un bebé en sus entrañas…

Pero a veces la vida te sorprende doblemente. En una manifestación pacífica del movimiento “Occupy Wallstreet” fue víctima de la violencia policial extrema propia de las fuerzas de seguridad estadounidenses. El resultado os lo podréis imaginar, unos días más tarde perdió a su pequeña.

Desde aquí, como reciente padre que soy, me gustaría rendirle el homenaje más sincero a esa mujer y a su pequeña, que en paz descanse. Y públicamente me gustaría expresar la rabia e impotencia que siento ante este tipo de actos. No quiero hablar, que no quiero romper a llorar en la oficina, pero… uf…

Para quien tenga fuerzas para leerlo, aquí dejo una de las noticias que hace referencia al asunto: http://slog.thestranger.com/slog/archives/2011/11/21/pregant-woman-blasted-with-pepper-spray-by-spd-reportedly-miscarries

Aviso: según parece está por confirmar con informes médicos que el aborto se produjera por la acción policial, aunque bajo mi humilde punto de vista hay poco lugar a dudas