Personal

Descansa en paz…

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A veces la vida te sorprende. Súbitamente te encuentras con una situación que no te esperabas. a veces esa situación es buena, otras es mala, otras parece mala y finalmente es lo más maravilloso que te ha pasado en la vida. Jennifer Fox era es chica de 19 años estadounidense sin techo. Estaba embarazada de 3 meses e iba a tener una niña a la que había puesto “Milagro”. Imagino la sorpresa cuando se enteró que iba a tener un bebé, sobre todo teniendo en cuenta lo duro de su situación. Imagino como poco a poco, tras el susto, fue haciéndose a la idea de lo que realmente significa eso… E imagino su alegría cuando, además, sus familiares la animaron a continuar el embarazo ofreciéndole su apoyo y ayuda. Con sólo 19 años Jennifer ya era consciente de la trascendencia espiritual (por llamarlo de alguna forma) de llevar un bebé en sus entrañas…

Pero a veces la vida te sorprende doblemente. En una manifestación pacífica del movimiento “Occupy Wallstreet” fue víctima de la violencia policial extrema propia de las fuerzas de seguridad estadounidenses. El resultado os lo podréis imaginar, unos días más tarde perdió a su pequeña.

Desde aquí, como reciente padre que soy, me gustaría rendirle el homenaje más sincero a esa mujer y a su pequeña, que en paz descanse. Y públicamente me gustaría expresar la rabia e impotencia que siento ante este tipo de actos. No quiero hablar, que no quiero romper a llorar en la oficina, pero… uf…

Para quien tenga fuerzas para leerlo, aquí dejo una de las noticias que hace referencia al asunto: http://slog.thestranger.com/slog/archives/2011/11/21/pregant-woman-blasted-with-pepper-spray-by-spd-reportedly-miscarries

Aviso: según parece está por confirmar con informes médicos que el aborto se produjera por la acción policial, aunque bajo mi humilde punto de vista hay poco lugar a dudas

Mi “drama” personal con Orange

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Editado: con fecha del 20 de octubre recibí un mail de consumo indicando que comenzaban a intervenir en el asunto. Concretamente comentaban que habían remitido mi documentación a Orange y que les habían pedido su versión. Orange recula y un día después emite una factura rectificativa en la que eliminan los importes por permanencia. Al pagar esta factura quedo libre de deudas con la compañía, con lo que también quedo libre de cargos y me retiran de las listas de morosos en las que me habían incluido días antes. Queda pendiente la respuesta oficial de Orange y la cuestión de la liberación de los terminales.

Si planteo la pregunta: ¿quién ha tenido problemas con algún operador de telefonía (ya sea fija o móvil) o Internet? Seguro que una gran mayoría responde afirmativamente. La cuestión  es que en algunas ocasiones la cosa se va de madre, y lo que comienza siendo el típico problema con un operador termina pasando a palabras mayores. Y precisamente esa es mi historia, y para todo aquel que le interese paso a recitarla.

He sido cliente de Amena durante 8 años. He vivido el cambio a Orange, la llegada de la tarifa plana, el empeoramiento de la calidad de la red y la degradación progresiva e imparable de todos los departamentos administrativos de la compañía. El resultado era que cada 2 o 3 meses me llevaba un susto: cuando no era una penalización de una permanencia era un cambio de tarifa inesperado, o cualquier otra cosa, el caso es que cada 2 o 3 meses me venía una factura astronómica… Hasta que me di cuenta de que estaba haciendo el primo. Decido mirar otras alternativas y me encuentro que con Vodafone puedo pasar a pagar prácticamente la mitad por un servicio que cubre mucho mejor mis necesidades. Así, muy animado, me voy a la tienda de Vodafone e inicio el procedimiento para portar las dos líneas que tenía a mi nombre (la mía y la de mi pareja).

Luego ocurre lo típico, me mandan el mensaje de marras diciendo que llame para confirmar la portabilidad y se ponen a contraofertar. Me llamó mucho la atención, porque a un cliente que lleva 8 años con ellos y nunca ha hecho ningún amago no son capaces de ofrecerle unas condiciones que por lo menos igualen a las de la competencia. Tras 1 hora mareándome decido zanjar el asunto: no estoy amagando, es que me voy. Y entonces sacan la artillería pesada:

Orange: pues que sepas que tendrás que pagar 70€ de permanencia por cada una de las líneas.

Yo: por cada una no, por una sola. Renové terminal con una de las dos líneas, la otra ya no tiene permanencia porque lleva casi 24 meses sin renovar.

Orange: ya, pero usaste puntos de las dos líneas, así que la permanencia se aplica a las 2.

Yo: vale, puede ser, pero ¿dónde pone eso? Quiero pruebas, si no no me lo creo

Orange: en la grabación del contrato de renovación. Si quieres una copia de la transcripción puedes solicitarla en atención al cliente.

Cierto, hay una grabación de un contrato y ahí debería aparecer perfectamente indicado. Llamo a atención al cliente y solicito una copia de la transcripción y me la niegan. Me comentan que no la dan sin orden judicial. Aquí algo no cuadra, lo que me dicen de la orden judicial tiene su lógica, sí, pero si Orange dice una cosa y yo otra y los datos no se pueden consultar algo habrá que hacer. Algo no huele bien y me la están intentando colar, lo presiento, así que pido un número de reclamación para que quede constancia de la situación.

Tras intercambiar un par de llamadas más con varios departamentos decido, finalmente, anular la portabilidad. No consigo recopilar pruebas de lo que digo, y ahora mismo estoy en un momento económico en el que pagar 70€ más + IVA me puede fastidiar bastante. Así que llamo al departamento de portabiliad, hablamos del último día de plazo para anularla, y acepto el máximo descuento que me ofrecieron a cambio de una nueva permanencia de 12 meses.

Llega la noche de la portabiliad y ésta se realiza. Me levanto por la mañana y estoy en Vodafone!! Ataque de pánico, comienzan los problemas. Llamo a Orange y les pregunto que cómo puede ser. No saben decirme, unos me dicen que la solicitud de anulación de portabilidad está marcada como no válida, otros que se pasó a Vodafone, otros que no se qué más. Para solucionar la situación me dicen que tengo 7 días para hacer una portabilidad inversa, en la que volvería a Orange con las mismas condiciones y sin ninguna penalización por parte de Vodafone. Miedo: ahora tengo que confiar en que las 2 compañías harán bien su trabajo y no me van a cobrar lo que no deben. Le pido a Orange que me garantice por escrito que no sufriré ningún perjuicio por parte de ninguna de las dos empresas y me dicen que no pueden. Lo comprendo, es atención telefónica, pero después de los problemas que han acarreado la portabilidad, no me fío de nada. Prefiero tomarme ese día para meditar.

Por la tarde llego a casa y me pongo a rebuscar entre papeles. Al final consigo encontrar la copia del contrato de renovación de terminal que me envió Orange, y compruebo para mi sorpresa y satisfacción que sólo aparece una línea. Estaba en lo cierto, habían intentado estafarme para retenerme como cliente, y yo había caído, pero ahora tenía pruebas que lo demostraban todo.

Siguiente paso: consultar con consumo. Me informan de que tengo razón, yo tengo un contrato en el que dice que sólo me pueden aplicar penalización sobre 1 línea. Me indican que presente una reclamación (aunque sea verbal) y que el tiempo para realizar la portabilidad inversa se prolonga hasta que se resuelva este problema. Llamo a atención al cliente y les comento la situación. En facturación me comentan que ellos no pueden ver nada porque todavía no se ha emitido la factura, que cuando se emita vuelva a llamar. Pido de nuevo número de reclamación para que conste. Surge el siguiente problema: los móviles no son libres. El hecho de no haberlos liberado no es otro que la anulación de la portabilidad, así que llamo a Orange y para pedirles que al menos me liberen la HTC Hero, que ya no tiene permanencia. Negativa rotunda en 4 ocasiones. Básicamente me dicen que ya no soy cliente, así que que pasan de mi. Les digo que me van a cobrar una permanencia por unos terminales pero que me los mantienen bloqueados para que no pueda utilizarlos por otro operador, y la respuesta fue intentar coaccionarme para que volviera a Orange y así poder liberarlos tras esperar 12 meses (!!!!!!!!). Vuelta a dejar número de reclamación.

Ahora tocaba esperar un mes para que me respondieran a todo esto, respuesta que lógicamente no llegó. Mientras tanto la cosa empezó a ponerse interesante. Emiten la última factura y me cobran la penalización del descuento que me ofrecieron a cambio de anular la portabilidad, pero no la de los terminales. Llamo a atención al cliente, me ponen con facturación y me comentan que la factura ya está emitida y no se puede modificar. Un momento, ¿¿primero no se podía modificar porque todavía no estaba emitida y ahora no se puede modificar porque ya está emitida?? WTF? Me siguen toreando. Bueno, como ya tengo el caso en manos de reclamaciones y con conocimiento de consumo, me abstengo de seguir peleando con un servicio de atención al cliente absurdo.

Es muy habitual que la operadora cobre dinero y luego pida disculpas y lo devuelva. Por supuesto tras 6 meses y sin ningún tipo de intereses. Esta práctica se ha vuelto muy común entre las operadoras y es objeto de continuas quejas por parte de las asociaciones de consumidores. De entrada ellos me están cobrando una penalización que no les pertenece, dado que yo tengo presentada una reclamación sobre la empresa y por ende ampliado el período de portabilidad inversa. Si todavía no saben si me voy o me quedo, por qué me cobran? Vale, es sistemático, pero también se niegan a solucionar el problema desde el departamento de facturación dándome argumentos contradictorios. Ante esta situación y después de haber tratado de solucionar la situación de forma pacífica, llamo al banco y pido que devuelvan la factura por no estar de acuerdo con el importe.

Entonces empieza lo divertido. Orange no contesta a mi reclamación (como suele ser habitual en esa compañía). Entre tanto me llaman del departamento de cobros de Orange para insistir en que quieren mi dinero. Les explico la situación, la comprenden y me indican que esperarán la respuesta de consumo. Todo parece ir bien, pero no es así. Mi caso escala al siguiente nivel. Una mañana llaman a mi pareja (propietaria de la numeración de la otra línea que tenía a mi nombre a parte de la mía) preguntando por mi. Les comenta que llamen al otro número. Me llaman y vuelvo a explicar la situación, me dicen que OK, que toman nota y esperan, pero al día siguiente vuelven a llamar. Les vuelvo a explicar lo mismo y la misma cantinela. Al día siguiente lo mismo, pero esta vez ya pasé de cogerles el teléfono. No pueden pretender que pierda 20 minutos de mi horario laboral diariamente en explicarles lo mismo una y otra vez. Y entonces empezó el acoso a mi familia. Empezaron a llamar a mi pareja diariamente, a las 7:30 de la mañana. Y a mis padres, diariamente también. Una mañana de sábado les respondo desde el teléfono de mi pareja. Les indico que no me llamen a ese número, que llamen al mío y el horario al que puedo atenderles. Le vuelvo a explicar al chico la historia y que ya se la he explicado 4 veces. Me reconoce que figura en mi expediente y le pregunto que por qué continúan llamándome. Me dice que si quiero que me dejen de llamar que pague. Les pido que por lo menos no llamen a las 7:30 AM al teléfono de mi pareja, que está en avanzado estado de gestación y necesita descansar. El tío, en plan chulo, me contesta: “usted quiere que dejemos descansar a su mujer? Pague. Si no paga la vamos a seguir llamando a la misma hora”. Le pregunto si es consciente de que está cometiendo un delito de coacción y que cómo me puedo fiar de darle mis datos a alguien que está cometiendo un delito. Tras un largo silencio entra en modo bucle, y lo único que sabe decir es “usted lo que tiene que hacer es pagar. Usted lo que tiene que hacer es pagar”.

Todavía medio en shock por esta situación, llamo al servicio de cobros de Orange. Le vuelvo a explicar toda la película pacientemente a la persona que me está atendiendo y los últimos acontecimientos. Le digo que no comprendo a qué viene esa campaña de acoso cuando yo no he hecho nada malo, que yo pagaré si consumo dice que pague, pero que estoy esperando a que consumo diga algo. La persona que me atiende me responde muy amablemente y de forma bastante empática que tengo razón y que pese a todas las notas que hay ya en mi expediente vuelve a anotar que hay que esperar la respuesta de consumo, pero que no puede hacer nada frente a los acosadores. Me comenta que es una compañía externa sobre la que no tienen ningún tipo de control. Ellos le pasan los datos y se desentienden hasta que el problema de llega de vuelta, Entre medio me comenta que no tienen control ni sobre los métodos, ni sobre qué ocurre, ni siquiera les pueden mandar parar este tipo de prácticas. Cuando colgué me di cuenta de algo grave: incumplen la ley de protección de datos!!! Actualmente yo no puedo ejercer ningún tipo de derecho de acceso a ellos, incluso teniendo la empresa responsable de dichos datos constancia de que se está haciendo mal uso de ellos!! Informo a consumo para que tramiten denuncia a la agencia de protección de datos.

Pero no se vayan todavía, ¡aún hay más! Por fin termina la faena de los acosadores: mi incidencia ha vuelto a escalar. Me llama un señor bastante más dialogante que me indica que es de un bufete de abogados y me pregunta que si quiero resolver el problema de forma amistosa. Le contesto (me salió del alma) que yo sí, pero que Orange no (eso sí, en muy buen tono). el tío se queda perplejo y procedo a contarle lo ocurrido de forma resumida. De nuevo alguien que se mostró dispuesto y empático y que comprendió todo perfectamente. Me pidió que le remitiera la documentación remitida a consumo por fax.

Y hasta ahí llego la aventura, o eso creía yo. Resulta que esta mañana me vuelven a llamar del bufete de abogados. Me indican que han cursado una reclamación a Orange y que le han respondido que según mi tarifa el tráfico de datos por encima de los 500MB se factura. Vale bien, y de hecho es una de las cosas que no sabía hace unos meses y gracias a la que Orange se estuvo embolsando 15 o 20 € extra sin que me diera cuenta. Pero… ¿Qué tiene esto que ver con el problema que estamos abordando? Obviamente nada de nada. De hecho el chico que me estaba atendiendo tenía una voz de circunstancia que no podía con ella. Me dijo que Orange había respondido eso a la reclamación y que si iba a pagar. Le dije que eso no era una respuesta y naturalmente no iba a pagar con esos argumentos. Me comentó que entonces el lunes Orange me llevará a juicio. Mi respuesta: que me lleve, que no tengo miedo, que ya me buscaré un buen abogado para intentar que me paguen todo lo que pueda. Vuelve a insistir en que es mejor que pague para evitar los costes de norecuerdoqué judicial y que ya me devolverán el dinero por consumo (uuummm, FAIL!! Acabas de reconocer que tengo razón chaval). Mi respuesta: no pienso prestarle dinero a Orange gratis, porque cuando me lo devuelva no será con intereses.

BONUS: sí que le he prestado dinero gratis a Orange, en agosto me cobraron los 70€ por línea de la penalización por renovación, que no he rechazado por precaución.

Sin radicalismos

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Parece mentira pero el mundo del parto es un terreno bastante abrupto en el que hay dos bandos fieramente enfrentados: por un lado hay un grupo de mujeres que defienden acérrimamente el parto natural, preferentemente en casa, y rechazan categóricamente acercarse a un hospital durante esos momentos. Por otro lado el otro grupo de mujeres acusa al primer grupo de poner en peligro la vida del bebé y/o la de ellas mismas y sostienen que el parto de debe realizar con una gran monitorización del niño y que salvo en contadas excepciones los partos suelen requerir de una serie de procedimientos médicos. Sinceramente no quiero meterme en ese debate ya que mi objetivo más bien pasa por la preocupación tanto por mi pareja como por el bebé, y para comprender mejor lo que quiero decir nada como explicar de dónde viene toda esta aventura.

Todo comenzó una bonita mañana cuando me dio por comprar una de estas revistas sobre embarazo y bebés. Cuando llegué a casa le eché un vistazo rápido al índice por si veía algún artículo interesante y me llamó la atención uno que hablaba sobre el miedo al parto. En él una psicóloga formulaba toda una teoría sobre los temores que realmente tienen las mujeres frente al parto. Lógicamente si le preguntamos a cualquier mujer qué es lo que más teme del parto seguramente nos conteste que el dolor. Todos tenemos miedo al dolor, es parte de nuestro instinto de supervivencia y trabajar contra él normalmente es una tarea difícil. Sin embargo la psicóloga propone algo interesante: dado que el cuerpo de la mujer está diseñadas naturalmente para parir, la psicología de la mujer también, y bajo una apariencia inicial de miedo al dolor se esconde algo un poco más simple pero que hoy en día hemos vuelto complicado.

Pongamos un ejemplo práctico. Llega el gran día en que la mujer se pone de parto y los futuros padres se van al hospital. Una vez ingresada, la mujer es trasladada a una habitación donde automáticamente le ponen una vía y toda una serie de instrumental para comprobar en todo momento las constantes del bebé. Con tanto cable y tanta historia la mujer no tiene más remedio que quedarse tumbada en la cama mientras va dilatando. Posteriormente es trasladada al paritorio, una sala fría en la que olvidaron llamar a un decorador cuando fue montada, y la ponen en un incómodo potro. Durante todo este trance la pareja suele estar rodeada de un equipo de profesionales a los que no conoce demasiado y que van administrándote mediación y practicando toda una serie de procedimientos sin ser informados de en qué consiste ni ni para qué lo hacen. La mayoría de las veces esto ocurre sin que los padres sean informados, llegando dicha información a posteriori o siendo informados pero sin capacidad de participación. Esta situación suele crear bastante tensión a la pareja que no sabe ni controla exactamente qué está ocurriendo, si los procedimientos no necesarios o no y qué implican. Entonces comienza a surgir la tensión y las preguntas: ¿me estará atendiendo un buen equipo? ¿puedo confiar en ell@s? Si antes los partos eran sin médicos… ¿Es que algo va mal? ¿Me están contando todo lo que tendría que saber? Si unimos todo este estrés al que ya genera el parto, la situación se va de las manos. Otro problema también surge cuando hay que recurrir a procedimientos más drásticos como una cesárea. Normalmente en ese momento el padre es alejado de la madre sistemáticamente y ésta se queda sola en un quirófano en el que no ve nada y nadie le dice nada. Al final el parto se ha convertido en una experiencia traumática que es mejor encerrar en un cajón.

La psicóloga comentaba entonces que el verdadero miedo de la mujer es sentirse desamparada en el parto por este tipo de situaciones. La chica sostiene que el parto se convierte en muchas ocasiones en un procedimiento altamente medicalizado en el que reina la desinformación a los padres y en el que la prioridad es únicamente que el bebé nazca cuanto antes para evitar riesgos y, en consecuencia, denuncias, y que el bienestar y las necesidades de la madre quedan aparcados a un lado. Añade que la clave para mejorar la experiencia del parto pasa por rodearse de un equipo médico en el que la pareja pueda confirmar, de forma que en todo momento estén seguros de que lo que se hace es lo mejor tanto para la madre como para el bebé.

Todo este relato nos dejó con una cierta inquietud y despertó nuestra curiosidad, así que nos embarcamos en una investigación en toda regla para descubrir qué había de verdad todo esto.

¿Parir? En la pública, por favor

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Esta entrada se puede antojar un poco curiosa para muchos lectores de mi blog, pero tiene una explicación. Últimamente este espacio personal me ha servido como instrumento para expresar lo que pienso y lo que siento como se puede apreciar en la entrada anterior a esta, y como dentro de poco voy a ser papá me ha apetecido escribir un post sobre esta temática.

Ser padre o saber que se va a ser padre, para cualquier persona que se tome la vida mínimamente en serio, es como viajar a una dimensión paralela. De repente todo cambia, sentimientos nuevos afloran y se ven y se viven las cosas de otro forma. En mi caso tengo la suerte de que el pequeño es deseado y de hecho ha costado un poco que venga, pero eso es materia para otro post. Este detalle es importante porque empieza a aflorar la ilusión por la inminente llegada de esa personita, pero también empieza a plantear dudas, de hecho muchísimas más de las que en un principio me imaginé.

Quizás una de las preguntas de este tipo de las que más me han sorprendido a mí mismo cuando me la he formulado sea: ¿cómo me gustaría que sea el parto? De acuerdo, aquí muchas mujeres dirían “tu no pares, no te tienes que preocupar por eso. ¿Por qué piensas en cómo te gustaría que fuera el parto? ¡Eso lo tiene que elegir ella!”. Y sí, toda la razón, pero es que yo no hablo de eso. Como futuro padre me preocupan dos cosas fundamentales: el bienestar del pequeño y el bienestar de su madre. Lo pongo que negrita porque aunque parezca una obviedad en esta sociedad no lo es.

Basta fijarse un poco en cómo trata esta sociedad a las mujeres con respecto a la maternidad: la mayoría de las mujeres la tienen que posponer lo máximo posible si quieren desarrollar una buena carrera laboral, las empresas raramente contratan a mujeres embarazadas, si ya estaban contratadas intentan despedirlas lo antes posible, si tampoco hacen eso no suelen ofrecer facilidades para conciliar la vida laboral y familiar (y aquí también estamos afectados los hombres), etc. Eso sí, hablo de las mimas empresas que luego utilizan bebés en sus anuncios para enternecernos y que consumamos los productos. ¿En qué quedamos entonces? ¿Las embarazadas son malas y los bebés buenos?

Sinceramente estoy enamorado de mi pareja, puede resultar ñoño, pero es así, y sigo estándolo ahora que está embarazada: sigue siendo esa persona dulce de la que me enamoré, sigue conservando las mismas cualidades la hacen tan especial (al menos para mí), lo único que ha cambiado es su cuerpo y sinceramente a mí eso no me supone ningún problema (bueno, ya nos estamos saliendo del ámbito de este artículo). Así pues, como persona muy importante en mi vida (ahora que va a ser madre de mi nuestro pequeño incluso más) me preocupa muchísimo que ella se sienta bien, querida y que tenga sus necesidades cubiertas: ahora más que nunca tengo que cuidarla y mimarla.

El parto dicen que es uno de los momentos más importantes en la vida de una mujer. Si es así yo quiero que mi pareja tenga el mejor parto posible, quiero hacer todo lo posible por que se sienta bien y que finalmente para ella no suponga, en la medida de lo posible, una experiencia horrible de la que sólo recuerde el peor dolor de su vida.

Change the world!

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Bueno, después de 4 meses de ausencia vuelvo con muchas novedades. De momento, como podréis apreciar, he cambiado el aspecto de todo esto. Me he hecho mi propia instalación de WordPress y ando experimentado un poco.

Estos 4 meses han sido muy intensos y han ocurrido muchas en mi vida, para variar. A partir de mañana retomo las publicaciones.

Un saludo gente!

Hello world desde barna

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Muuucho tiempo llevo ya sin postear y no es por falta de ganas, sino que no me ha sido posible. Como comenté un par de post antes me he trasladado a Barcelona, y en medio de este caos me ha sido imposible, sobre todo por el tema del acceso a Internet fuera del curro (no es menester ponerse a hacer estas cosas en horario laboral :-D ).

El día 10 a primera hora de la mañana cogí el tren destino barna, dado que el día 11 me incorporé por fin a mi nuevo puesto de trabajo. Así que nada más empezar me han sumergido en un proyecto increíblemente importante, que puede cambiar mi vida laboral de una forma muy considerable. De momento no puedo comentar nada al respecto, lo que si que puedo decir es que es una frikada bastante considerable y que corre bajo Linux!

El día 19 por fin me dieron el loft. Hasta entonces había estado viviendo en casa de Santi, amigo de casi toda la vida que está en barna estudiando periodismo. El 23 por la noche me llegaron las cosas de la mudanza, y ayer me dediqué casi todo el día a colocar cada cosa en su sitio.

Tengo que subir algunas fotillos del loft, el problema es que ahora ando bastante liado con el tema del proyecto del curro, el bajo y la mezcla de la maketa de making of. Prometo que pronto tendréis noticias mías, hasta entonces cuidaos gente.

Dentro de 3 meses…

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Una de las características que más me gusta de mí desde hace ya largo tiempo es mi capacidad para tomar mis propias decisiones y tirar con ellas pa’lante sin importar lo que piensen los demás. Me ha servido para llegar donde estoy, aún cuando al principio de toda esta nueva aventura de mi vida (hace ya como 6 años) casi nadie apostaba por mí en este sentido.

Sin embargo, ayer hubo alguien que me hizo plantearme este hecho desde otro punto de vista bien distinto: ¿a qué precio? Y tiene toda la razón.

Si me miro ahora mismo veo, tal y como ella me ha dicho (aunque con palabras bien distintas), a un gilipollas arrogante, petulante y prepotente interesado únicamente por sus problemas, su dinero, su trabajo y su carrera. Ella dice que esto ocurre desde que me vine a Madrid, aunque personalmente creo que ocurre desde antes.

Cuando empecé este cambio en mi personalidad lo notaba perfectamente, ahora no tanto (a veces sí y a veces no), con lo que se está apoderando de mí, quizás quedando ya poco de mi esencia habitual, y no he hecho nada por evitarlo.

Ya no soy aquel chico friki que se negó a irse a Barcelona por una jugosa suma de dinero porque había una persona que necesitaba su ayuda, y a la que no quería abandonar. Ya no, ahora me voy, y con la firme decisión de potenciar lo que creé en su momento y subir más allá de lo que había soñado, y conseguir todo esto antes de los 30. Y PARA QUEEEEE?

Pues para nada, es la respuesta. Cada vez estoy más lejos de mi esencia y cada vez me alejo más rápidamente. Y sin embargo no fue hasta anoche cuando me di cuenta, y porque obligué a alguien a decírmelo a la cara. Alguien que me aprecia y que me quiere, y con quien he compartido buenos y malos momentos, y a quien ahora le he creado un pequeño infierno como “agradecimiento”.

Esa misma persona me preguntaba retóricamente cómo sería dentro de 3 meses. La verdad, ni yo mismo tengo respuesta, o mejor dicho tengo miedo a responder. Simplemente miro a mi alrededor y veo como poco a poco me he ido alejando de casi todo el mundo que está a mi alrededor.

Dentro de tres meses… Espero que sea distinto. Espero que todo lo que esta persona me ha dicho no se me pase en 3 días y siga con mi trayectoria mirando hacia otro lado, porque el día que me cuenta, será demasiado tarde.

Os quiero.

Goodbye Madrid

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De nuevo llevo bastante tiempo sin postear (aunque creo que esto no lo lee nadie :-D ). El motivo es, como siempre, la sucesión imprevista de acontecimientos en mi vida. Así pues, resulta que en estas dos semanas he estado en estrecho contacto con mi amigo David Muñoz de ipack4, y tras una semana de “negociaciones” hemos decidido embarcarnos en la aventurar de trabajar juntos.

David y yo nos conocemos desde hace 3 años, cuando le desarrollé un sistema de seguimiento de flotas de camiones por GPS. De hecho este fue mi primer trabajo real (y además relevante) en informática. Tenía yo entre 20 y 21 años por aquel entonces y había pasado un año desde que decidí tomar una actitud distinta en mi vida y empecé a luchar por ello. El proyecto lo comencé sin tener ni idea sobre el campo que tenía que trabajar, y con la presión de que era un programa que había que entregar a un cliente grande en un tiempo determinado. El resultado: el programa se hizo y funcionaba bien. y a partir de ahí se nació ipack4.

En aquella época, cuando David estaba montando la empresa, Pocos meses después David empezó a montar Ipack4 y me ofreció la oportunidad de trabajar con él por una cantidad muy jugosa (y más para mi perspectiva en aquel momento), y de hecho estaba casi decidido a aceptarla. Sin embargo al final decidí rechazarlo, y las causas reales que me movieron a hacerlo las saben muy pocas personas. Sin embargo todo eso lo superé cuando me vine a Madrid hace ya año y medio, y ahora estoy listo para irme.

En estos tres años han pasado muchas cosas, pero sobre todo he madurado mucho y me he preparado para afrontar la responsabilidad que ahora se me viene encima. Abandono pues mi carrera como sysadmin para convertir en un híbrido desarrollador/administrador, a la vez que arquitecto en ambos campos, y añadiendo reuniones con socios y comidas de empresa… Total, que me coloco en un plano un poco más elevado, sobre todo con más obligaciones.

Si la cosa sale bien en unos 6 meses me situaré en una posición muy cómoda, si no en una muy incómoda, pero el que no arriesga no gana. Y yo, nuevamente, elijo arriesgar, tirarme a la piscina, dar pasos precipitados y a ciegas, etc. Una vez, hace un año y medio, me salió bien la cosa. Ahora no se si pasará lo mismo, pero tengo ganas de volver a intentarlo. Además Barcelona es la ciudad española del stick, así que parece que el destino une hilos poco a poco, y me muestra lo que quiere hacer conmigo.

La semana que viene empiezo allí. No sé cómo irá mientras pongo y no internet, espero poder postear pero no prometo nada. De momento me esperan 6 meses que prometen ser muy duros.

Hola a tod@s

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Hola chic@s. Pues aquí ando, montando mi página web. De momento he montado, así de forma rápida, un pequeño blog para que la página no salga vacía :-D . Mi idea es montar un par de blogs, uno de frikadas musicales y otro de frikadas informáticas, y una página general de contenidos, pero bueno, eso no será ahora, que ando liado con las cosas de la casa para irme el fin de semana que viene a esquiar y a echar el rato con la familia. Bueno, a la gente de Ericsson, mandadme fotos de la cena que las quiero!!! al gmail o a (dirección omitida para evitar spam).

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