Domingo 20 de enero. Me dirijo por noche a la sala Fender Club (Getafe), donde actúa el increíble trío compuesto por Guillermo Cides (stick), Pepe Bao (bajo) y Roger Blavia (batería). Al llegar a la sala, me llevé una muy agradable sorpresa. Está ubicada en el centro de Getafe, y encontrarla no me supuso mayor problema, tan solo un vistazo rápido al google maps y en un momento tenía memorizado el camino. La sala en cuestión es un garito pequeño y acogedor de tenue iluminación, con un pequeño y bajo entarimado que hacía las veces de escenario. Así pues, y como entré tempranito en la sala, conseguí un envidiable sitio en primera fila justo frente al sitio que supuse que ocuparía Guillermo.

Creo que por aquí no he comentado el tema, de hecho llevo mucho tiempo sin postear, debido a las navidades, los viajes y todo lo que ello conlleva. Pues resulta que hace como una semana, surfeando un rato la red, decidí buscar información sobre un instrumento que llevaba tiempo llamándome la atención y del que prácticamente no conocía nada: el stick, también conocido como Chapman stick en honor a su creador Emmett Chapman. Este instrumento es el resultado de mezclar un bajo y una guitarra, y se toca con técnicas de tapping. Gracias a esto y a la adaptación que ha desarrollado Chapman de la pastilla Digital de Roland, este instrumento se convierte en uno de los más versátiles que conozco, dando unas capacidades expresivas inimaginables.

A lo que íbamos, el motivo de mi asistencia era doble: en primer lugar, la oportunidad de ver a 3 músicos de esa talla juntos y en una sala pequeña, con lo que ello conlleva (tenerlos tocando delante de tus narices, saludarlos personalmente, etc.), y por otro lado, tomar contacto con Guillermo Cides, gran stickista y director del stick center, una asociación de stickistas de España y Argentina, que desarrollan una gran labor con la gente que, como yo, quieren acercarse al mundo de este instrumento.

El concierto estaba programado para las 21:00, insistiendo en todo momento el personal de sala en la puntualidad con la que comenzaría éste. Sobre las 21:15 el público empezaba ya a estar un poco inquieto. Guillermo se acercaba de vez en cuando al equipo, revisando papeles y apuntes. En una de estas ocasiones, aproveché para acercarme y saludarlo, fue un momento breve (tampoco quería molestarlo antes del concierto), pero me llevé una muy buena impresión.

Sobre las 21:25 la organización de la sala nos informó, para sorpresa y pesar de tod@s, que Pepe bao no había llegado, y no tenían forma de contactar con él. Así pues, y debido a la hora que era, y encima en domingo, nos propusieron 3 opciones: aplazar el concierto, que tocasen Cides y Blavia o la devolución de las entradas. Nuestra unánime decisión fue aprovechar la ocasión para comprobar lo que era capaz de hacer tan célebre dúo.

Inmediatamente dio comienzo la actuación. Como carecían de bajista, tuvieron que optar por la improvisación pura y dura y por desenterrar viejas cosas del baúl. Asistimos pues a un concierto único, en el que ambos músicos demostraron ser merecedores del renombre que tienen y una gran compenetración tocando. Se veía, como el lógico, que de vez en cuando alguno no alcanzaba a comprender lo que quería conseguir el otro, pero sin tener nada preparado…

Me sentí como si hubiese estado presente, a título de espectador, en la grabación de un tercer Liquid Tensions Experiment, con grande genios de la música improvisando con una gran influencia de rock progresivo. Cides demostró el potencial del sitck, consiguiendo que con tan sólo 2 músicos en la actuación no se notase vacío en ningún momento. Una experiencia inolvidable.

Tras el concierto estuve hablando unos minutos con Guillermo Blavia, y esta tarde pongo en marcha la máquina (ya no hay marcha atrás), así que si dios no lo remedia y no me acojono (xD) dentro de poco me veréis con un stick colgao en el pecho. Ya os contaré la experiencia.

En resumen y como podréis apreciar, estoy que no cago el concierto y los artistas que formaron tal tinglao. Así pues tras 8 años con el bajo colgado resulta que toco 3 chorradas y media, pero empiezo una nueva etapa musical en la que estoy completamente decido a darle caña y hacerme un huequecito en el mundo del stick. Si lo he conseguido con la informática, puedo hacerlo con la música. Ya os iré contando…

Cuidaos gente.