Saltar al contenido

Prog man in a prog world

I look into the world and see no understanding

Archivo

Categoría: Aprender bajo

Aprender a tocar un instrumento musical es a la vez una experiencia excitante y un proceso largo y complicado. Así pues, sabemos que la primera etapa de aprendizaje de un instrumento es complicada, pero la pregunta es ¿Por qué? La respuesta es fácil: porque es un proceso de adaptación física y psicológica:

  • Psicológicamente: el cerebro empieza a aprender a hacer diferentes movimientos en cada mano, asociar movimientos con notas o conjuntos de movimientos con sonoridades características. Puede incluso que tu cerebro, así como tu sistema nervioso, tengan que aprender o acostumbrarse a movimientos nuevos, y a utilizar algunos músculos con mayor exactitud. Un ejemplo claro ocurre con la mayoría de la gente que aprende a tocar bajo, guitarra, piano, etc y necesitan adquirir independencia de movimientos en los dedos anular y meñique. Por otro lado, se adquiere una nueva perspectiva de sentir la música: se empieza a descomponer la melodía en estructuras, por ejemplo, para facilitar la memorización de obras o fragmentos.
  • Físicamente: aprender a tocar un instrumento suele venir acompañado de posturas y movimientos específicos y bastante incómodos o difíciles al principio. Una buena colocación de la mano y los dedos es bastante recomendable para obtener un buen sonido, precisión y comodidad a la hora de tocar rápido. El bajo requiere, además, bastante separación entre los dedos para poder tocar en los primeros trastes. Al principio esto supone mucho esfuerzo, sobre todo si se tienen los dedos pequeños. Por otro lado, conforme se va tocando el bajo se puede observar como mejora la circulación de la sangre en brazos y manos (menos tendencia a tener las manos frías, mayor tamaño de las venas para drenar la sangre con mayor facilidad), y como se van desarrollando los biceps, antebrazos y músculos de la mano.

Cómo ejecutar los ejercicios

Tal y como hemos visto anteriormente, aprender a tocar el bajo supone también un esfuerzo y adaptación del cuerpo. Así pues es de suma importancia hacer ejercicios de calentamiento y adaptación antes de empezar a tocar, al menos siempre que esto sea posible. Si te has metido en un grupo, intenta llegar un poco antes al ensayo para dedicar 10 o 15 minutos a calentar antes de poneros a tocar las canciones.

Normalmente te encontrarás personas que te recomendarán hacer los ejercicios con metrónomo y gente que te aconsejará no utilizarlo. Personalmente creo que el metrónomo es importante para hacerlos, ya que podrás calcular de una forma clara el esfuerzo que estás realizando, y así planificar tus progresos. Yo, al principio, utilizaba el metrónomo para todos mis ejercicios, y no me arrepiento para nada. Tras una temporada empecé a alternar: algunos días lo utilizo y otros no. Esto lo hago para no caer en la costumbre de que se me marque siempre el ritmo, sino procurar que el ritmo salga de mi, a la vez que puedo cuantizar y planificar mis progresos como ya he comentado.

Sin prisa pero sin pausa

Lo más importante a la hora de hacer ejercicios es no pasarse de velocidad. Es normal que cuando se hace un ejercicio por primera vez cueste mucho trabajo y en los 3 o 4 primeros días el avance sea lento. Esto ocurre porque el cuerpo se va adaptando física y psíquicamente a ejecutarlo.

El motivo de realizar los ejercicios lentamente es muy claro: hay que adquirir una correcta digitación. Cuando se llega a un cierto grado de velocidad es normal que se empiecen a cometer errores más amenudo porque algún dedo no llegue a tiempo, se pulsen las cuerdas con menos fuerza, etc. Si se trabaja bien el ejercicio a baja velocidad y ésta se va incrementeando lentamente y en la medida de tus posibilidades, conseguirás una mejor ejecución de la música a mayor velocidad.

Cuidado con las lesiones

Muchos de los ejercicios que mostraré aquí son, en realidad, ejercicios de calentamiento. Aprendiendo a tocar resultan muy útiles para acostumbrar al cuerpo al tipo de movimientos que requiere tocar el bajo y para ejercitar los dedos, o lo que es lo mismo, nos ayudan a adquirir la destreza necesaria para tocar bien. Por otro lado, el, calentemiento juega un papel importante para evitar lesiones y mejorar la interpretación.

Así pues, te recomiendo que una vez aprendas estos ejercicios no los olvides.

Bueno, esto es todo por ahora, en el próximo artículo encontrarás los primeros ejercicios.

Como más de un visitante sabe, me dedico a tocar (o al menos a intentarlo) el bajo en mis ratos libres. Recuerdo cuando decidí que quería tocar: tenía 15 años, muchas ilusiones y muy poco dinero; tas convencer a mis padres con la inestimable ayuda de mi hermana, ellos me regalaron mi primer bajo y mi hermana mi primer “ampli”. Así pues, allí estaba yo, con mi flamante bajo y amplificador, y sin idea de cómo tocar ni dinero para costearme unas clases. Desde entonces son muchos los bajistas con los que me he encontrado e intercambiado experiencias, incluso alguno se ha sorprendido con mi estilo a la hora de tocar y lo ha grabado en vídeo, pero habría agradecido tener recursos para empezar. Por este motivo, queda inaugurada esta miniserie de posts con lo imprescindible para aprender a tocar el bajo.

Supongo que si tienes un mínimo de curiosidad te habrás preguntado alguna vez qué es un bajo. La clave a esta pregunta está en la historia. La idea de hacer un bajo eléctrico surgió largo tiempo atrás, a principios del siglo pasado, cuando los graves de los conjuntos musicales corrían a cargo de los contrabajos. Esto suponía un problema a la hora de dar un concierto, ya que los contrabajos son instrumentos voluminosos y pesados, lo que los hace poco aptos para el transporte. Así pues, a alguien se le ocurrió la genial idea de construir un instrumento con un sistema de amplificación por microfonía en vez de caja de resonancia y… voilà, ya tenemos el bajo eléctrico.

Habitualmente encontraremos 3 “tipos” de bajos: de 4, 5 y 6 cuerdas. Hay gente que hablan de bajos de 8 cuerdas, pero realmente se refieren a un stick de 8 cuerdas. El elegir entre uno u otro no es cuestión de dificultad. Existe la creencia de que un bajo de 6 cuerdas es más difícil de tocar que uno de 4, por ejemplo; nada más lejos de la realidad, lo que determinará el número de cuerdas que tendrá nuestro bajo será el espectro de sonidos del que necesitemos/queramos disponer, así como el dinero del que dispongamos. Así pues, un bajo con más cuerdas es más caro, además de tener que gastarnos más dinero cada vez que las cambiemos. En general todos empezamos con un bajo de 4 cuerdas, ya que es suficiente.

Partes del bajo

Es conveniente conocer las partes básicas del bajo. Estimo que la forma más fácil de conocerlas es viéndolas en vivo y en directo. Para ello he preparado este vídeo en el que puedes concerlas fácil y rápidamente

Cuerdas y afinación

Las cuerdas del bajo (como de la guitarra) están numeradas. La cuerda de más abajo es la primera cuerda, y se cuenta hacia arriba. Un bajo de 4 cuerdas es, hablando en término de notas, sería como una guitarra a la que le quitas las dos cuerdas de abajo y le bajas la afinación 1 octava. Pero, ¿qué es una octava? Imaginemos la típica escala musical: do – re – mi – fa – sol – la – si – do – re – … La escala llega hasta si y luego se repite. El segundo do es la misma nota que el primero pero 1 octava más agudo (sería la octava nota si te pones a contar). Por ello, la 4ª cuerda del bajo tiene la misma nota que la 6ª de una guitarra, pero una escala completa más grave.

La afinación del bajo suele ser la siguiente

  • 4ª cuerda: MI (E)
  • 3ª cuerda: LA (A)
  • 2ª cuerda: RE (D)
  • 1ª cuerda: SOL (B)

La letra que pongo al lado de cada nota es su equivalente en cifrado americano. El cifrado americano no es sino una forma de escribir las notas (como escribir su nombre o escribirlas en un pentagrama). El sistema es el siguiente:

  • A -> LA
  • B -> SI
  • C -> DO
  • D -> RE
  • E -> MI
  • F -> FA
  • G -> SOL

Por lo que habrás supuesto, que algo venga escrito en cifrado americano no supone otra cosa que en vez de escribirse un “mi” se escriba una “E”. Los afinadores suelen mostrar las notas en cifrado americano.

Notas musicales

Para seguir complicando la cosa, hablemos de tonos y semitonos. Un tono, por lo general es una sucesión de una nota a otra. Por ejemplo, de C a D hay una diferencia de 1 tono; Sin embargo en un bajo los trastes vienen divididos en semitonos (medio tono), lo que quiere decir que si estamos en un traste que da la nota C, para la dar D tendremos que avanzar 2 trastes. El semitono (o traste) que hay en medio también tiene nombre, de hecho se le puede llamar de 2 maneras: si miramos hacia delante (de C a D) se le llama C sostenido (do sostenido) y se escribe C# (anda, como el lenguaje de programaciónJ), y si miramos hacia atrás (de D a C) se llama D bemol (re bemol) y se escribe Db. Se puede utilizar cualquiera de los dos nombres para referirnos a ese traste.

Hay que tener cuidado con esto, ya que existen 2 notas que no tienen sostenido: E y B (mi y si), por lo que B#, Cb, E# y Fb no existen. Un bueno nemotécnico es que son las dos únicas notas que terminan en “i”.

Bueno, creo que para ser el primer post nos está nada mal. El próximo día hablaré de las implicaciones de tocar el bajo y empezaré a introducir algún ejercicio. ¡Cuidaos gente!